Rodilla nos engaña con la comida

Hoy, estando en el Congreso de Webmasters, y debido al poco tiempo que teníamos, hemos ido a comer juntos varios de los asistentes que ya nos conocíamos anteriormente, y por proximidad hemos elegido un restaurante de comida rápida, en este caso Rodilla que hay frente a la Esquina del Bernabeu, la famosa empresa de sándwiches.

Pues aquí os dejo la historia que me apetece que conozcáis. Todo ha surgido cuando estaba comiendo un croisant de cangrejo y de pronto he notado que lo que tenía en la boca era solo pan y no percibía sabor a cangrejo, así que he decido abrirlo.

La sorpresa ha sido mayúscula cuando veo que tal como podéis comprobar en la foto solo había cangrejo en la parte que daba al lado exterior. Y efectivamente al ver los que estaban en la vitrina, veo que tal como el mío, el cangrejo parece rebosar y que no cabe en el interior del sándwich pero… es mentira, solo es el borde y no el interior.

 

 

Como me parecía impresentable, he ido a quejarme y enseñárselo a las personas que atendían el mostrador, y se han limitado a mirarme y encogerse de hombros.

Lamentable, pues no solo te timan con la comida al preparar el sandwich para que aparente lo que no tiene, sino que cuando lo descubres, ni siquiera se ofrecen a darte uno nuevo o devolverte el dinero.

Igual se piensan que seguimos en el siglo XIX y que nadie se enterará de ello, pero… oooohhh!!! estamos en pleno siglo XXI y la blogosfera permite dar voz a este tipo de abusos para que todo el mundo lo conozca y sepa como se las gastan.


6 Comentarios para “Rodilla nos engaña con la comida”

  1. enfadar a un cliente por lo que vale un sandwich no es lo más inteligente que se puede hacer

  2. Hola Wilhelm,
    Y menos a dia de hoy que el cliente ha dejado de ser sumiso y callado, y tiene muchos mecanismos de hacer llegar su queja a miles de personas a través de internet.

    Pero parece que algunas compañías aun no lo han aprendido y les quedan unas lecciones por delante de lo que supone atender al cliente y no tratar de engañarle.
    Saludos y gracias

    Antonio Domingo

  3. Suscribo plenamente lo que has contado. En mi ciudad no hay Rodilla de estos (que lástima!) y me apetecía probar. Fue en la estación sur de autobuses de Madrid y lo mío fue con un sandwich de bacon y queso. El bacon rebosaba por los bordes, pero dentro… tachán! Nada de nada, ni rastro.

    Así que nada, para la próxima a llevarse el bocata de casa…

  4. Añadir a lo comentado por Antonio, que yo me quejé de que mi postre, una porción de tarta de crema de whisky estaba llena de pelusas minúsculas.

    Cuando vi la primera (sobre la capa de crema amarilla superior) se la quité pensando en comerme el resto. Pero observando con más detenimiento empecé a ver otra, y otra, y otra… hasta que el pastel empezaba a parecer un campo de minas (con tantos pequeños trozos de crema que le quitaba).

    Y finalmente me levanté a quejarme (esto fue después de la queja de Antonio) y me dijeron de cambiarlo o devolverme el dinero, en principio acepté un cambio, pero la chica del mostrador insistía en la opción del dinero… así que me hizo desconfiar y acepté el dinero.

    Mi fallo fue no hacerle la foto como me comentó Antonio, aunque no sé si habría podido apreciar bien por lo pequeñas y finas que eran las pelusas.

  5. Gracias Dani por tu comentario.

    Definitivamente esta marca pierde enteros cada día que pasas y las pruebas son evidentes, ahí está por un lado mi foto y por si fuera poco, tu testimonio, y ya está bien de que piensen que somos tontos y nos quieran dar gato por liebre.

    Yo era un cliente cautivo que iba a menudo a comer a sus restaurantes, pero me perdieron para siempre, y no solo a mi.
    Saludos.

    Antonio Domingo

  6. Samuel, la pena fue no hacer la foto, que seguro que con una macro se hubiera podido apreciar perfectamente.
    Si ella insistía en el dinero… malo malo!!!

    Saludos y gracias por tu comentario

    Antonio Domingo

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